Santa Julia es un claro ejemplo de la combinación de estilo único y diversidad que pueden encontrarse en los suelos mendocinos. Desde el trabajo en el viñedo y en cada una de las etapas de elaboración, 

Bodega Santa Julia tiene un auténtico compromiso con la producción sustentable y el cuidado de todos aquellos detalles que permiten obtener vinos que conquistan a los consumidores de todo el mundo.

Maipú

Maipú, Mendoza. 180 Hectáreas.
Altitud 650 msnm.

Viñedo 100% orgánico certificado por Letis.

Ubicada a 40 km de la ciudad de Mendoza, cuenta con uvas Malbec, Cabernet Sauvignon, Sauvignon Blanc y Torrontés.

Valle de Uco

Finca La Ribera, 85 hectáreas.
Finca Vista Flores, 43
 hectáreas.
Altitud 960 msnm.

Valle de Uco se encuentra al norte del río Tunuyán. Allí, en el distrito de Vista Flores y en la primera terraza del río, se encuentra Finca la Ribera, un terreno de 130 hectáreas de viñedos en producción y 90 hectáreas de plantación.
En esta región, y desde el año 2009, es donde se cultivan las variedades de uva que conforman a la línea Tensión La Ribera.
Se trata de una zona con suelos heterogéneos y profundos. Aquí, el clima es privilegiado y marcado por su altitud, la gran exposición solar y las bajas temperaturas. Por estas particularidades geográficas las uvas se ven favorecidas en su ciclo de madurez, obteniendo gran concentración de sabor, frescura y marcada textura en los vinos.

Santa Rosa

Santa Rosa, Mendoza. 475 Hectáreas.
Altitud 620 msnm.

130 hectáreas orgánicas certificadas por Letis.

Se encuentra al sudeste de la provincia y a 85 kilómetros de la ciudad de Mendoza. De sus 106 cuarteles en un área de 530 hectáreas, 475 están cultivadas.
Es considerada una de las regiones más antiguas y con larga trayectoria en el cultivo de la vid. Se caracteriza por ser desértica y con gran amplitud térmica entre el día y la noche, lo que resulta muy propicio para la planta.
En esta zona cálida, es determinante el sistema de conducción de la vid mediante “parral”, en el cual, sostenido por un armazón en altura, se guía a la planta para forman una cubierta con sus hojas y así, proteger a los racimos en las horas de mayor radiación solar, obteniendo mejor aireación y frescura.
El Río Tunuyán atraviesa lugares alejados y áridos como Santa Rosa, donde las uvas crecen a su ribera y los vinos son el resultado de su influencia.